Redacción Central

El Gobierno nacional y autoridades municipales entablaron este martes, pasadas las tres de la tarde en la ciudad de La Paz, una reunión clave para abordar la construcción del modelo de distribución presupuestaria denominado agenda 50/50. El encuentro contó con la participación de la alcaldesa de Sucre y vicepresidenta de la Asociación de Municipalidades de Bolivia (AMB), Fátima Tardío Quiroga, en lo que representó la primera mesa de trabajo concertada con alcaldes de las ciudades capitales del país.
Durante la sesión, el ingreso a la reunión al ser interceptada por medios de comunicación, Tardío señaló que las urbes capitalinas atraviesan requerimientos específicos que deben ser considerados en el reparto de recursos. Asimismo, expuso la preocupación de su municipio frente al impacto del incremento en el precio del diésel, enfatizando las particularidades operativas de la capital chuquisaqueña, donde el 95% del parque automotor depende de este carburante.
La alcaldesa de Sucre, cuestionó el sistema actual de distribución presupuestaria basado principalmente en la cantidad de población, al considerar que perpetuate un círculo vicioso en los municipios con menor densidad habitacional. «Menos recursos, la población migra, menos población y por lo tanto nuevamente menos recursos», afirmó la alcaldesa, argumentando que se debe avanzar hacia una fórmula «verdaderamente justa, equitativa, igualitaria y compensadora».
En ese contexto, la titular de la AMB advirtió que más del 60% de los municipios de Sucre se encuentran relegados e identificó a Cobija, Trinidad, Sucre, Potosí y Tarija como ciudades que han quedado al margen del desarrollo nacional. Ante esta coyuntura, planteó reorientar la mirada hacia las administraciones locales para evitar el estancamiento económico de dichas jurisdicciones.
Finalmente la alcaldesa enfatizó que fortalecer la institucionalidad municipal resulta imprescindible para garantizar la estabilidad social del país: «Desde los gobiernos locales se solucionan los problemas diarios de la población y los problemas no son de derecha ni de izquierda, son problemas y merecen ser solucionados».

















