
Redacción Central
Mientras el Ejecutivo insiste en que no se trata de una contratación gubernamental directa, el mapa de los pagos comienza a aclararse. El Gobierno nacional confirmó este martes que, aunque la administración central no desembolsó fondos para la polémica separada publicada en el influyente diario estadounidense USA Today, dos de las empresas públicas más importantes del país —Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) — sí abrieron sus chequeras para comprar espacios publicitarios en dicho suplemento.
Las revelaciones, formuladas por el vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, en declaraciones a UNITEL, respaldan la línea comunicacional adoptada la víspera por la Unidad de Comunicación del Estado (UCE), que intentó negar la versión de un gasto oficial centralizado.
Los costos del escaparate internacional
De acuerdo con el desglose oficial provisto por el Ejecutivo, los gastos y compromisos económicos se dividen de la siguiente manera:
ENDE: Efectivizó un pago de $us 20.000 dólares por la adquisición de un espacio publicitario en la publicación extranjera.
YPFB Corporación: Mantiene un saldo pendiente de pago por $us 40.000 dólares bajo el mismo concepto de pausa publicitaria.
Según un boletín emitido por la Dirección General de Comunicación Estratégica del Estado Plurinacional, el compromiso financiero adquirido por la petrolera estatal se remonta a la gestión de su expresidente Yussef Akly, quien actualmente se encuentra bajo la lupa de la justicia e investigado por el polémico caso de la denominada «gasolina basura» y presuntos sobreprecios en la importación de combustibles.
La defensa oficial: «Es un servicio del diario»
A pesar de los desembolsos millonarios desde las arcas de empresas públicas, el Vocero Presidencial remarcó que el Gobierno boliviano no fue el contratante de la separata en su conjunto. Según su explicación, la publicación responde a una iniciativa comercial ofrecida por el propio USA Today , en la cual una gran parte del contenido está compuesta por reportajes e información patrocinada por empresas privadas que adquirieron el servicio de manera independiente.
Asimismo, Gálvez enfatizó que ninguna de las autoridades nacionales entrevistadas en el suplemento —un grupo compuesto por dos ministros y un viceministro— corrió con gastos de su bolsillo ni financió la publicación de sus perfiles o declaraciones.

















