
Redacción Central
El ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano Urenda, participa en las reuniones de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C) en Santo Domingo, República Dominicana. El encuentro reúne a autoridades de defensa y seguridad de 19 países del hemisferio con el propósito central de consolidar mecanismos de cooperación internacional y frenar las redes del narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
Durante su intervención en el foro internacional, el ministro Justiniano enfatizó la urgencia de lograr resultados tangibles frente a la criminalidad global. “El objetivo de la A3C es pasar de las declaraciones a acciones concretas: coordinar esfuerzos entre países para combatir las redes del narcotráfico y el crimen organizado”, aseveró la autoridad boliviana al puntualizar la meta principal de esta iniciativa regional de seguridad.
La agenda de trabajo de la delegación boliviana integrada también por el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Víctor Hugo Balderrama apunta a potenciar el intercambio de inteligencia y la coordinación operativa. Estas acciones buscan impactar de forma directa en la movilidad, la logística y el financiamiento de las estructuras criminales, bajo un estricto respeto a la soberanía y al marco legal de cada Estado participante.
Previo al desarrollo oficial de las sesiones, el ministro de Defensa fue recibido junto a otras altas autoridades en el Palacio Nacional de Santo Domingo por el presidente dominicano, Luis Abinader, y por el ministro de Defensa de ese país, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre. Como dato histórico y cultural, la cena oficial tuvo lugar en el emblemático Salón de las Cariátides, un recinto reconocido internacionalmente por haber servido como escenario para la filmación de escenas de la película El Padrino II.
La conferencia, organizada de manera conjunta por el Ministerio de Defensa dominicano y el Comando Sur de Estados Unidos, prevé la aprobación de un plan estratégico operacional y una carta de gobernanza. Estos instrumentos definirán las prioridades normativas y los mecanismos de funcionamiento de la coalición, dando continuidad a los acercamientos diplomáticos y de seguridad impulsados por Bolivia en agosto en Panamá y en octubre con la Embajada de Estados Unidos.

















