
FEM Media / Gabriela Mendoza Quiroga
“La mortalidad del ganado es atroz”, alertó Roger Honor, presidente del Concejo Municipal de Pasorapa, ante el impacto de la sequía en este municipio. Según el reporte de la autoridad, la muerte de reses se aproxima a las 2 mil cabezas, mientras que entre 30 mil y 35 mil animales están en riesgo.
La situación también alcanza niveles críticos en distintas comunidades. Honor señaló que solo en una subcentral se reportaron cerca de 500 reses muertas y cerca de 10 mil animales se encuentran en estado delicado, algunos sin poder mantenerse en pie. “Las vacas no viven de las documentaciones, las vacas comen al día”, manifestó al reclamar atención inmediata.
Ante la emergencia, pidió al menos tres cisternas, combustible y alimento para el ganado, y afirmó que los recursos municipales ya se agotaron. También cuestionó que una cisterna de Defensa Civil, que abastecía de agua a los productores, fuera retirada y todavía no hubiera retornado. “Necesitamos ayuda para ayer”, insistió.
Como una solución a largo plazo, Honor mencionó una represa, que cuenta con diseño final, pero cuya ejecución sigue pendiente por falta de recursos económicos. Entretanto, advirtió que, sin ayuda oportuna, las pérdidas podrían agravarse y las familias que dependen de la ganadería podrían verse obligadas a migrar.

















