
Agencias
Un potente movimiento telúrico de magnitud 7,7 sacudió el territorio de Panamá durante la jornada de este viernes, según los reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El fenómeno natural causó escenas de pánico en la capital panameña y en varias regiones del país, registrando su epicentro a 12 kilómetros de la localidad de Tonosí, en el suroeste panameño, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros en la provincia de Herrera.
Pese a la intensidad del temblor, las autoridades locales no han reportado víctimas fatales ni personas heridas de gravedad hasta el momento, aunque sí se confirmaron daños materiales en infraestructuras y edificaciones públicas y privadas. Por su parte, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá fijó la magnitud del sismo en 7,2, en tanto que el organismo estadounidense ajustó su medición tras estimaciones iniciales de 8 y 7,6.
El fuerte remezón provocó el desalojo preventivo de múltiples inmuebles situados en el área bancaria de Ciudad de Panamá y desató momentos de pánico entre la población. Como medida de precaución frente a la emergencia, el Ministerio de Educación panameño dispuso la suspensión inmediata de las actividades escolares en el turno vespertino, mientras los equipos de respuesta rápida evalúan los daños en las provincias centrales de Herrera, Azuero, Veraguas y Los Santos.
Entre los desperfectos de consideración reportados a través de imágenes y redes sociales, destaca el colapso de la torre de la catedral de la ciudad de Penonomé, así como afectaciones estructurales en el hotel Dos Continentes de esa misma localidad y desprendimientos de fachadas en diversas zonas. De igual forma, el evento sísmico desencadenó una quincena de réplicas de consideración, algunas de las cuales alcanzaron magnitudes de hasta 6 grados.
Ante la magnitud del evento sísmico, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió una alerta de tsunami preventiva para las costas del Océano Pacífico en Colombia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua. Asimismo, en Chile, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) declaró el estado de precaución para la Isla de Pascua debido a la amenaza de variaciones anómalas en el nivel del mar.

















