
Redacción Central
Pobladores de la OTB Esquilan Grande, en el municipio cochabambino de Colcapirhua, denunciaron daños materiales de consideración en al menos 24 viviendas a raíz de una serie de detonaciones registradas presuntamente en el cuartel militar de Cotapachi. Ante el impacto en las estructuras de la zona, los vecinos afectados manifestaron su profunda preocupación y exigieron a la Séptima División del Ejército un informe oficial para determinar las causas del hecho y coordinar la reparación de los inmuebles.
Don Grover, propietario de una de las casas afectadas, relató cómo se vivieron los momentos de zozobra durante las detonaciones en la zona. “Nos ha sorprendido ayer (martes) que era unas explosiones, tres fatales. Situación similar registramos hace unas dos semanas, pero no tan fuerte. Las de ayer fueron, una suave, fuerte y más fuerte”, señaló el vecino al describir la intensidad de los eventos que sacudieron el sector de Cochabamba.
Como consecuencia directa de los estruendos, las edificaciones sufrieron deterioros visibles en su infraestructura básica que alarmaron a los residentes. “Producto de las supuestas explosiones, las paredes quedaron con rajaduras y los vidrios se rompieron”, explicó el propietario afectado, quien además remarcó con alivio que, pese a la magnitud de los daños materiales, “gracias a Dios no ha habido personas heridas”.
Ante esta situación de vulnerabilidad, los habitantes exigen respuestas institucionales y la pronta atención a los perjuicios ocasionados en sus hogares. “Pedimos a las autoridades que se pongan a solucionar los daños materiales. (…) Todos estamos alarmados, preocupados. No queremos que pase de nuevo estas cosas, no queremos que se solucione pronto”, reiteró el vecino, pidiendo una explicación formal por parte del cuartel próximo para esclarecer qué provocó que las casas quedaran con daños superficiales.
La comunidad de Esquilan Grande permanece en estado de alerta ante el temor de que se repitan incidentes similares que pongan en riesgo la seguridad de las familias y la estabilidad de sus viviendas en Cochabamba. Por ello, insisten en la necesidad de establecer canales de coordinación con las autoridades militares para garantizar la tranquilidad en el sector y evaluar la reparación integral de los inmuebles perjudicados.

















