
Una conferencia de prensa del ministro de Obras Pública, Mauricio Zamora y la dirigencia de la Confederación de Choferes de Bolivia. (Min. De Obras Públicas)
Redacción Central
En un intento por frenar la tensión desatada por el fin de la subvención al diésel, el Ejecutivo movió ficha. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, convocó formalmente a la cúpula de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, encabezada por su ejecutivo Lucio Gómez, a una mesa de negociación que se llevará a cabo este martes 29 de septiembre a las 09:00, en pleno desarrollo de las medidas de presión del sector.
La convocatoria, girada por instrucción directa del presidente Rodrigo Paz, busca sentar a negociar no solo los impactos de la eliminación del subsidio al carburante, sino una agenda amplia de demandas del transporte.
Para dar peso político a la cita, el encuentro —que tendrá lugar en el Centro de Comunicaciones La Paz (sede del Ministerio de Obras Públicas)— no será aislado: contará con la presencia clave de los ministros de Economía, Hidrocarburos y de Gobierno, los ministerios encargados de manejar las finanzas, el abastecimiento energético y la seguridad interna del Estado.
El llamado al diálogo llega en medio de un escenario de alta polarización y acatamiento desigual. Mientras los choferes organizan un repliegue nacional de motorizados para este lunes 28 de septiembre que se cumplirá en regiones como Santa Cruz y Chuquisaca, bases clave del eje troncal como La Paz, El Alto y Cochabamba optaron por desmarcarse de la protesta y garantizar que saldrán a trabajar con total normalidad.

















