
Redacción Central
A través de un comunicado público, el escultor Andrés Gavilano expresó su profunda preocupación ante la intención de la Alcaldía de Cochabamba de reubicar su obra monumental “Diversidad en Equilibrio”, emplazada desde hace más de dos décadas en la emblemática plaza de Las Banderas. El artista denunció que no ha recibido ninguna notificación oficial por parte de las autoridades y advirtió que mover la estructura entraría en un severo riesgo técnico de destrucción irreparable.
Gavilano señaló que tomó conocimiento de los planos municipales únicamente a través de notas periodísticas y allegados. En ese marco, calificó la falta de comunicación formal como una «grave falta de respeto institucional» y remarcó que esta acción amenaza con vulnerar los derechos de autor y la propiedad intelectual amparados por ley.
Un desafío técnico de 22 toneladas.
El creador detalló las complejas características de la escultura, diseñada y concebida expresamente para la fuente de la Plaza de Las Banderas. La pieza consiste en un solo bloque de granito de Comanche de 22 toneladas, sostenido por un eje cilíndrico de acero al carbono de alta resistencia (tres metros de altura y 20 centímetros de diámetro), el cual está cimentado sobre una base calculada para soportar hasta 45 toneladas frente a vientos y movimientos sísmicos.
«El traslado de una estructura de estas características sería extremadamente complejo y costoso, y entrañaría un riesgo real de que el granito se fractura, tanto al retirarlo de su soporte como al volver a instalarlo (…), pudiendo ocasionar daños irreparables o incluso la destrucción de la obra», enfatizó el escultor.

Valor patrimonial y simbólico
Más allá de las complicaciones técnicas, Gavilano recordó que “Diversidad en Equilibrio” fue creada especialmente para Cochabamba, el «corazón del país», como un símbolo de la integración de las identidades andinas, oriental y mestiza a través de tres rostros entrelazados que forman una luna creciente y un embrión.
Aunque reconoce que la apreciación estética es subjetiva, remarcó que la obra no es un objeto decorativo desmontable, sino un hito de su trayectoria artística con reconocimiento internacional que desafió la gravedad y forma parte viva de la ciudad.
Por ello, el artista exhortó a la Alcaldía a brindarle un informe oficial, consultar formalmente cualquier medida con su persona y actuar con la responsabilidad técnica y el respeto normativo que merece el patrimonio cultural cochabambino.

















