
FemMedia / Pamela Pomacahua Chambi
Sentado y enmanillado así se encontraba el narcotraficante más buscado en todo el continente, Sebastián Marset, la mañana del 13 de marzo de 2026, luego de su captura en una vivienda del barrio Las Palmas, en Santa Cruz.
Marset fue trasladado a una oficina donde se ve en un video a un policía cubierto con un pasamontaña y dos funcionarios de la DEA de Estados Unidos y empiezan a le realizarle un interrogatorio a Marset.
Un agente de la DEA le notificó formalmente sus garantías constitucionales.
“Primero, usted tiene el derecho de permanecer en el silencio; cualquier cosa que usted diga puede ser usada en su contra ante un tribunal”, indica uno de los funcionarios de la DEA Marset.
Y continúa: “Antes de hacerle cualquier pregunta usted tiene el derecho de consultar un abogado, usted tiene el derecho de tener un abogado presente durante el interrogatorio de no poder pagar los servicios de un abogado y si usted lo desea lo nombrará uno antes de hacerle cualquier pregunta”
“¿Usted entiende sus derechos?, ¿está dispuesto de contestar?, no tiene que ser ahora puede ser más tarde”, le indicó el funcionario del DEA a Marset.

















