
AGENCIAS
La NASA advirtió sobre el avance de los incendios forestales en la Amazonía brasileña, donde la sequía asociada al fenómeno de El Niño ha favorecido e incremento de los focos de fuego y las emisiones de humo desde septiembre de 2026. Las observaciones satelitales muestran actividad creciente en zonas próximas a Manaos y Santarém, en el centro y este de la selva amazónica.
La situación ya tiene consecuencias en Manaos, capital del estado brasileño de Amazonas, donde el humo deterioró la calidad del aire y obligó a suspender clases y actividades deportivas. El 12 de octubre, las autoridades reportaron concentraciones de partículas finas PM2,5 superiores a los 135 microgramos por metro cúbico, un nivel considerado extremadamente perjudicial para la salud.
De acuerdo con los investigadores citados por Infobae, el patrón de incendios está relacionado con alteraciones en las lluvias provocadas por El Niño. Los científicos prevén que el riesgo pueda avanzar hacia Roraima, el norte de Pará y zonas de Venezuela, Guyana y Surinam durante noviembre y diciembre. También advierten que la sequía podría alcanzar su mayor intensidad en sectores de la Amazonía del sur de Brasil y Paraguay hacia agosto y septiembre de 2027.
Aunque las condiciones climáticas agravan la propagación del fuego, los especialistas señalan que la mayoría de los incendios en esta región tiene origen humano, principalmente por quemas para despejar terrenos agrícolas y pastizales que terminan fuera de control. La sequía y la degradación previa de los bosques aumentan la vulnerabilidad de estos ecosistemas y dificultan su recuperación.

















