
Redacción Central
Comerciantes informales asentados en la zona del mercado Los Pozos, en el sector conocido como «Los Cachis», resistieron violentamente un operativo de ordenamiento urbano llevado a cabo el pasado viernes por la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra. La jornada de enfrentamientos concluyó con 33 personas arrestadas, guardias municipales heridos y una camioneta edil destruida.
El despliegue, que contó con cerca de 150 funcionarios municipales y gendarmes, buscaba despejar aceras y recuperar los espacios públicos tomados de manera irregular. Sin embargo, la intervención fue recibida con agresiones físicas, piedras y palos por parte de quienes ocupaban la zona, lo que derivó en la destrucción de bienes públicos y heridos entre el personal de control.
Tras la gresca, el alcalde Manuel «Mamén» Saavedra calificó el lugar como una «zona roja» y la principal cueva de receptación de la ciudad, donde se comercializan artículos robados en distintos barrios cruceños. Saavedra anunció que los controles serán implacables y continuos, y adelantó que coordinará con el Ministerio Público inspecciones sorpresa e imputaciones penales para encarcelar tanto a quienes roban como a quienes compran objetos de dudosa procedencia, bajo la premisa de que «el que compra robado es tan culpable como el ladrón».
Asimismo, el burgomaestre lanzó una dura advertencia a los comerciantes que insisten en ocupar las vías públicas: tras el cumplimiento estricto del protocolo de tres notificaciones, la comuna procederá al decomiso definitivo de la mercadería. Finalmente, Saavedra reiteró que existen puestos vacíos e infraestructura disponible en los mercados municipales formales para quienes deseen trabajar dentro de la norma.

















