
AGENCIAS/Alejandra Carreño García
La Policía irrumpió de madrugada en la sede del canal en Estambul y las autoridades designaron un interventor en medio de una investigación por presunta corrupción contra su propietario.
Las autoridades de Turquía intervinieron este miércoles la cadena de televisión Halk TV, uno de los principales medios críticos del Gobierno de Recep Tayyip Erdoğan. El operativo policial, realizado de madrugada en Estambul, interrumpió las transmisiones en directo e impidió el ingreso de los trabajadores a las instalaciones, mientras se designó un administrador estatal para asumir el control de la empresa.
La Fiscalía de Estambul justificó la intervención en una investigación por presuntos delitos de corrupción, manipulación de licitaciones y blanqueo de capitales relacionados con otras actividades empresariales del propietario de la cadena, Cafer Mahiroğlu. Según los reportes oficiales, se emitieron órdenes de detención contra 17 personas y 11 fueron arrestadas. Las acusaciones se encuentran bajo investigación.
Tras la interrupción de la señal, los periodistas de Halk TV buscaron mantener su cobertura informativa mediante transmisiones en YouTube. La medida generó fuertes críticas de sectores opositores. Özgür Özel, líder del partido socialdemócrata Yeni, calificó la intervención como un acto propio de dictadores y cuestionó que se realizara el mismo día en que Ekrem İmamoğlu, alcalde de Estambul encarcelado y figura opositora, debía presentar su defensa en un juicio por presunta corrupción.
La intervención se produce en un contexto de crecientes cuestionamientos sobre la libertad de prensa en Turquía. Halk TV, fundada en 2005 y cercana a la oposición socialdemócrata, ha enfrentado anteriormente multas y suspensiones de programas. Organizaciones de periodistas y sectores opositores denunciaron que la medida representa una amenaza para la libertad de expresión, mientras las autoridades sostienen que la actuación responde a una investigación judicial.

















